Caen sueños ligeros,
como copos de nieve
revolotean sobre mi rostro
derritiéndose en mis labios
me estremezco congelada,
por su gélido tacto
Cubren todo
blanco es el camino de mi ambición
crujiente bajo mis pies
frÃo e incierto a mi tacto
tan etereo., tan frágil
como un amor de primavera
Late mi corazón,
aún tierno,
ante el duro camino
que he de recorrer
Siento escalofrÃos en mis manos:
ansÃa de conocer
siento un hálito en mi pecho
que me incita a continuar
Comienzo por fin mi camino
trás de mi solo incertidumbre
y huellas carmesÃ
Bajo frÃa escayola escondo mi piel,
sello mis labios con carmÃn,
enfrÃo mis latidos al sentir
de una canción muy lenta
Mis ropajes se han arrugado
perdió mi sombrero su candor
olvidaron sus sueños mis encajes
cosà con aguja de plata mi corazón
Olvidada en un arcón vivo,
presa del devenir.
mi inocencia se marchó,
también lo hizo mi impaciencia
Ahora espero en mi arcón,
dÃa, noche y primavera,
que mi porcelana se haga polvo
mi ropa, vestido de araña
mis ojos, arena de playa,
mis sueños, libélulas blancas
Las heridas del corazon son las mas dolorosas
Entran como una llama,
Atravesándonos,
Calcinándonos por dentro
Orean nuestros miedos mas profundos
Enmudecen nuestro sentido comun
Enturbian nuestro entendimiento
Perdemos el norte...
También el sur el este y el oeste
Nos convertimos en cometas
Sometidas a la voluntad de un impio viento
Algunos lo llaman realidad
Nos arrastra
Rasga nuestras frágiles alas de confianza
Para cuando la tormenta pasa
Solo podemos buscar refugio
Paladear ese sabor a ceniza en nuestros labios
Hasta que el dolor se vuelva sordo
O nosotros olvidemos su nombre
Sisean
y crepitan las mechas
Se acorta el
destino, la oportunidad y mi suerte
No hay nada en esta
oscura pocilga que diga quien soy
No hay nadie
conmigo sosteniendo mi mano entre las suyas
En esta extraña
burla que el destino ha preparado
Estoy
solo
El sudor dibuja por
mi piel llena de arena carreteras sin fin
No hay mas sonido aquÃ
que el del desierto,
Rumor
de brisa y arena roja,
Y la llama acercándose
cada vez más a la peligrosa pólvora
Recuerdo mas allá
de esta lúgubre morada
Un lugar mas
fresco, mas feliz y mas vivo
Recuerdo rostros que
una vez fueron queridos
Saboreo
la frescura del agua, dulce para mis labios frescos
Siento,
al recordar, el lamer del mar en mis pies
Busco ese lugar en
mi memoria mientras oigo como el ruido se calla
Y luego un
estallido...