La educación de un becario

lunes, mayo 27, 2013 Laura Sanchez 1 Comments


Actualmente nos encontramos bajo el influjo de un curioso efecto que a mí me gusta llamar “el fenómeno becario”
En el último año las empresas españolas han incorporado a sus filas a cientos de becarios, jóvenes, recién licenciados, hambrientos de mundo y de trabajo. Estos becarios pueblan ahora los pasillos de las oficinas y abarrotan este y aquel departamento, deseosos de hacerse un hueco y no tener que volver a salir al frío mundo exterior, donde no hay trabajo, ni expectativas.
Hablemos de estos jóvenes, esas pequeñas personitas que se revuelven inquietos en sus trajes, incómodos dentro de esa ropa y esas responsabilidades que se les hacen grandes y les pesan.
Seamos sinceros, estos pobladores de pasillos y mesas abarrotadas de papeles son una generación perdida. Perdida porque han perdido toda esperanza en un futuro que se ve teñido de un color gris pardusco, sin expectativas, sin ambición. Han pasado de intentar parar el mundo con las manos a conformarse con muy poco, con tan poco como una miseria.
Esta es la situación tan triste del fenómeno becario: jóvenes altamente formados, dispuestos a trabajar, con cualidades de sobra… que se conforman con las migajas que les ofrecen las grandes compañías.
Y es que la realidad es que el sueldo de un becario medio en España roza exiguamente los 3 euros/hora… poco más o menos de lo que podría ganar un artista callejero.
Sin embargo, a pesar de todo lo mentado anteriormente, lo que más me atenaza el pecho es pensar en la educación que se está dando a los becarios.
Si queridos lectores, la educación. En mi opinión los becarios son como niños grandes, que dan sus primeros pasos dubitativos en el mundo empresarial, y tal como nuestros padres nos guían en nuestros primeros años de vida, enseñándonos lo que es correcto y lo que no, los primeros empleos de los becarios suponen para ellos una Biblia de lo que es el mundo empresarial y cómo se desempeñan las personas en su profesión
Entonces… ¿Qué tipo de enseñanza recibirá un joven que se encuentra mal pagado, sobrecargado de trabajo y que ha dejado en una esquina toda expectativa?
Desde luego no es ni de lejos la mejor manera de formar a las personas que en un futuro dirigirán las grandes empresas y decidirán cuestiones tan importantes como la sostenibilidad económica y medio ambiental, una política justa o todos esos tumores que infectan nuestro mundo actual.
Con todo esto, y sin intención de dilatarme más para que el lector saque sus propias conclusiones, quiero abogar por un uso más responsable del gran recurso que son los becarios y sobre todo dejar de considerarlos como una mercancía de usar y tirar y empezar a verlos, como son realmente, un activo con gran potencial que tiene la capacidad de dibujar nuestro futuro mucho mejor que nuestro presente.

1 comentario:

  1. Sin menospreciar a los artistas callejeros, estoy bastante segura de que muchos sacan más de 3€ / hora.
    Es triste que la generación mejor preparada se haya encontrado con un muro como el que tienen delante.
    Que gente tremendamente valiosa se "pegue" con otros igual de brillantes, no por un puesto importante, sino por unas prácticas mal pagadas en el mejor de los casos. Y encima como tú dices, que lo que aprendan sea eso.
    Y no sé que es peor, que se les infravalore y se les ponga en puestos en los que sienten que han perdido tiempo en años de formación; o que se les cargue con las responsabilidades de un empleado (no con las propias de un becario). Sin el reconocimiento ni la recompensa que merecen.

    Que negro eh...

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